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El 28 de octubre de 2020

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Los goles dan puntos y ocultan las vergüenzas

La UD Logroñés remonta al Oviedo (2-3) tras una ridícula primera parte. Leo Ruiz, con un doblete, y Roni certifican el primer triunfo a domicilio.

Partido entre UD Logroñés y Oviedo en el Carlos Tartiere

Rioja2

La UD Logroñés después de una ridícula primera parte, en la que encajó un gol en propia puerta nada más comenzar y estuvo desde el minuto 8 con un jugador más siendo incapaz de hacer nada productivo en ataque, marcó un doblete (obra de Leo Ruiz) en dos minutos en el arranque del segundo tiempo, vio como el Oviedo le empataba desde la esquina en inferioridad y tuvo esa pizca de suerte que otras veces no aparece para formalizar la remontada tras un saque de esquina, tanto de Roni. Puede que en unos meses nadie se acuerde del cómo, pero sí del fin. Es decir, lo que transciende son los tres puntos y el 2-3 vivido en el Carlos Tartiere. Los pormenores, para los aficionados, son ‘pecata minuta’ (aunque seguro que el cuerpo técnico incide en ellos para evitar que vuelvan a suceder) y dada la situación en la que se encuentra el bloque logroñés -estaba en descenso y sale momentáneamente- la victoria (primera a domicilio) era lo importante este miércoles.

La puesta en escena no pudo ser más movida. Sergio Rodríguez refrescó piernas y volvió a introducir novedades en el once. Muchas. Santamaría salvando el primero del Oviedo en un despeje de Gorka tras centro de Nahuel. Paradón. Bobadilla marcando en propia puerta después de un centro de Juanjo Nieto. El cuadro carbayón estaba desatado ante un equipo blanquirrojo arrinconado. La consecuencia fue el tanto a los 5 minutos de los de un cuestionado José Ángel Ziganda.

Para ayudar al desamparado, la UD Logroñés se encontró con la expulsión de Grippo, previo paso por el VAR, motivado por el pisotón del suizo sobre Roni. Nuevo encuentro de 82 minutos y con el reto de remontar el 1-0, pero con superioridad numérica. Ziganda, en este sentido, sacrificó al delantero Leschuk por colocar a Arribas para acompañar a Bolaño en el centro de la zaga. Lógicamente, los de Sergio Rodríguez pasaron a administrar la pelota, aunque sin profundidad ni incidencias significativas en ataque.

Es más, el Oviedo estaba a tan a gusto que se animaba. Así, tanto Sangalli, acabó en córner tras un buen movimiento de Obeng, como Nahuel, finalizó con tiro alto desde la frontal de Tejera, percutían por los costados. La UD Logroñés estaba imprecisa y desubicada. Se necesitaba una variante y el técnico blanquirrojo la puso en práctica a la media hora dando entrada a Leo Ruiz, para recuperar los dos delanteros, en detrimento de Sierra (actuó por delante de la defensa).

Sin embargo, nada cambió. La apatía seguía liderando a una UD Logroñés sin chispa y sin capacidad para acercarse a Brazao, un auténtico espectador. Cuestión incomprensible dada la superioridad numérica de los visitantes que se congelaban en cuanto cruzaban a campo de los locales. Pero la cosa podía ir peor. Falta centrada, Arribas, en pugna con Gorka, tiene la suerte de que el balón se le queda franco y supera a Santamaría. De nuevo, el VAR avisa al árbitro y, finalmente, el gol no sube al marcador por fuera de juego posicional de Bolaño, justo en el punto de visión del meta navarro. Que llegara el descanso debió ser un alivio para una UD Logroñés fuera de sitio.

Arrancaba la segunda parte sin Ziganda, fue expulsado, en el banquillo y con Clemente en el piso por Bobadilla. Y el futbolista fue clave para empatar, sin ningún tipo de merecimiento. Falta lateral perfectamente colocada por Iñaki, remate del central, y el rechace que dejó Brazao sirvió para que Leo Ruiz viera portería. Y el fútbol tiene estas cosas, que los blanquirrojos aprovecharon un error en la salida del rival, Rubén Martínez condujo con criterio, filtró al espacio para Roni y el asturiano cedió para que el colombiano, ganando la posición al central, hiciera un doblete en un abrir y cerrar de ojos. Ver para creer.

Pero los goles vistieron a la mona de seda porque Obeng -exjugador del Calahorra hace dos cursos- agradecía el detalle de los riojanos de dejarle controlar y rematar en el área pequeña, después de un córner, para equilibrar el marcador acto seguido. También ver para creer. Sergio Rodríguez, obligado apostó por un imprevisible Siddiki y por debutante Bogusz -ya son 26 los futbolistas que han jugado esta temporada en la UD Logroñés-, al que incrustó en la medular para acompañar a Andy.

Los blanquirrojos asumían el control del balón y el polaco evidenció buen golpeo, forzando a una gran parada de Brazao en la antesala del tanto de Roni después de un córner, varios rechaces y la fortuna que sonrió al atacante. Insistimos, ver para creer que el bloque logroñés fuera por delante en el marcador con un juego tan justo, pero eso sí netamente efectivo.

El duelo se encrespó; falta va, falta viene, cartulina por aquí y por allá… el Oviedo quería, pero no podía, mientras que la UD Logroñés no terminaba de adueñarse de los ritmos. De ahí, que Olaetxea saliera a escena para dar libertad a Bogusz -pelotero y con calidad para hacer cosas distintas- junto a Leo Ruiz. Precisamente, el colombiano pudo firmar un ‘hat-trick’ de no mediar un rebote en la mano en lo que pudo ser la sentencia. Los ovetenses no inquietaban, así que el conjunto riojano debía mantener la calma para no dejarse llevar por el corazón de los locales.

Se impuso el empuje y las constantes faltas que atrincheraban a los riojanos en su área, a la vez que daba vida a un Oviedo con pocos argumentos -ambos equipos demostraron los motivos por los que hasta este duelo habían marcado pocos goles-. Arribas, en el minuto 95, tuvo en su cabeza las tablas, pero Santamaría blocó el cuero. Primera victoria como visitante ante un rival directo. Probablemente no se logró ni realizando muchos méritos ni con el convencimiento necesario, pero lo queda son los puntos.

Ficha técnica

Oviedo: Brazao; Juanjo Nieto, Grippo, Bolaño, Mossa; Sangalli, Tejera, Edgar, Nahuel (Viti, min. 81); Leschuk (Arribas, min. 12) y Obeng (Mújica, min. 81).

UD Logroñés: Santamaría; Iago López, Bobadilla (Clemente, min. 46), Gorka, Iñaki; Sierra (Leo Ruiz, min. 30); Paulino, Petcoff (Bogusz, min. 64), Andy, Rubén Martínez (Siddiki, min. 64); y Roni (Olaetxea, min. 80).

Goles: 1-0, min. 5: Bobadilla, en propia puerta. 1-1, min. 48: Leo Ruiz. 1-2, min. 50: Leo Ruiz. 2-2, min. 56: Obeng. 2-3, min. 71: Roni.

Árbitro: Iosu Galach Apeteguía (Comité Navarro). Expulsó al local Grippo (min. 9) por roja directa y a su entrenador a José Ángel Ziganda, en el descanso, previamente ya vio una cartulina amarilla (min. 7). Mossa (min. 23), Tejera (min. 43), Sangalli (min. 67), Edgar (min. 74), Arribas (min. 75), por el Oviedo y a Petcoff (min. 37), Andy (min. 74) y Siddiki (min. 77) y Leo Ruiz (min. 87), por la UD Logroñés.

Foto: UD Logroñés

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