Rioja2

Miércoles 15 de Julio de 2020Actualizado 09:27

UR matrículas 2020 cabecera
ADER julio 2020 OK
El 8 de abril de 2020

Tiempo de lectura: 02:06
|||

La importancia de la cultura en tiempos de confinamiento

Diego Moreno Galilea, historiador

Desde que se decretó el estado de alarma el pasado 14 de marzo, la gente ha estado recluida en su casa, confinada, como si de tiempos de guerra se tratara. Qué es esto, sino una guerra vírica, contra un virus maligno que nos ataca a todos, sin distinguir género, clase o pueblo.

Estar recluido en casa tiene dos caras a las que debemos enfrentarnos. Dos situaciones o dos formas de enfrentarnos a la situación, una tranquila y otra desesperada. La desesperada, mala solución tiene, a no ser que sea asumiendo y convenciéndonos del estado novedoso en que nos encontramos, solo vivido hasta ahora en los libros de historia. La otra es la buena, la tranquila, la de tratar de sobrellevar el confinamiento de la mejor manera posible: los más atrevidos usan el humor e ingenian divertidos vídeos que circulan por las redes y medios de difusión. ¡Ole ellos, que nos alegran el rato! Otros ingenian actividades y juegos para los más “peques”, sin duda grandes héroes en esta batalla. Todos esperamos que lleguen las 8 de la tarde para salir a las ventanas a aplaudir y ver a nuestros niños reír y saltar, es nuestro único momento de relacionarnos con gente más allá de nuestras casas. Y de escuchar nuestro himno, “Resistiré”.

Otros se dedican a actividades más culturales. Ni que decir tiene el uso frecuente de las barajas, con sus “muses” y “tutes”, los “parchises”, ocas y demás juegos tradicionales, que muchos habrán desempolvado de un rincón de la memoria. O la repostería. ¡Qué hay más cultural que la rica gastronomía y golmajería riojanas!

Hay quien aprovecha el silencio de estos días para escribir, reflexionar y contar para que otros lean. Incluso autores que leen sus poesías o relatos para que los disfruten quienes escuchan. Músicos y magos que, desde sus ventanas, balcones o terrazas, amenizan a pequeños y mayores. O quienes aprovechan para ver las series o películas que nunca tienen tiempo de ver. Y quienes leen. Por aquello de que donde hay libros nadie está solo. Donde hay aventuras, no hay soledad ni encierros que valgan. Los libros nos dejan traspasar fronteras, barreras y olvidarnos de peligros. Nos dejan imaginarnos mundos nuevos y diferentes, personajes extraños y divertidos, incluso temerosos, pero que nos evaden de la triste realidad que sufrimos. No estamos solos.

Todo es poco por pasar unos días de cautiverio. ¿Cautiverio o retaguardia? Ver los toros desde la barrera, pero sin asomarnos para evitar que los enemigos avancen. Retaguardia desde la que hacer sonar tan fuerte nuestros aplausos como para derribar el fuego enemigo, para apoyar inquebrantablemente a quienes nos defienden desde el frente de batalla. Enfermeros, médicos, guardias civiles, militares, policías, profesores, vendedores, cajeros, limpiadores, barrenderos, repartidores. En masculino y femenino. Todos ellos, en formación, “erguidos frente a todo”, para vencer al enemigo con nuestro apoyo desde casa. con nuestro aplauso de agradecimiento y orgullo. Con la cultura del esfuerzo y el sacrificio, lo lograremos. Resistiremos.

 

|||


Diego Moreno Galilea, historiador
Archivo:
2020
UR matrícula 2020 cuadrado OK
USO DE COOKIES

Le informamos que utilizamos cookies propias y de terceros para ofrecerte un mejorservicio, de acuerdo con tus hábitos de navegación. Si continuas navegando,consideramos que aceptas su uso. Puedes consultar nuestra Política de Cookies aquí